"Cuando ambos forasteros vieron a Pulgarcito, no sabían qué decir de asombro. Entonces uno de ellos llevó al otro a un lado y dijo:
-Oye, el pequeño muchacho podría ser nuestra fortuna si lo exhibimos por dinero en una gran ciudad. Vamos a comprarlo. Fueron hacia el campesino y dijeron:
-Véndenos al pequeño hombrecito, le irá bien con nosotros.
-No -dijo el padre-. Es mi tesoro y no lo pongo en venta por todo el oro del mundo.
Pulgarcito, sin embargo, cuando oyó el trato, se subió al pliegue de la chaqueta de su padre, se le puso en la espalda y le susurró al oído:
-¡Oh, padre, entrégame! Ya verás cómo vuelvo otra vez. Entonces el padre lo dio por una buena pieza de oro.
-¿Te quieres sentar? Le dijeron.
-¡Ay! Sentadme en el ala de vuestro sombrero, así puedo pasearme de un lado a otro y contemplar el paisaje sin caerme.
Hicieron su voluntad, y cuando Pulgarcito se hubo despedido de su padre, se pusieron en camino." Pulgarcito, HH. Grimm
Acabo el tema de las comparaciones entre familias. Aquí os dejo con las correspondientes a las dos versiones de los HH. Grimm.
"Érase una vez un pobre campesino que se sentaba por las noches al fogón, atizaba el fuego la mujer le acompañaba e hilaba. En esos momentos decía:
-¡Qué triste es que no tengamos ningún hijo! ¡Hay tanto silencio en nuestra casa y en las otras tanto bullicio y alegría!
-Sí -contestaba la mujer, y suspiraba:- Aunque fuera uno solo y tan pequeño como un dedo pulgar, estaría contenta, y lo querríamos de todo corazón.
Aconteció que la mujer se puso malucha y a los siete meses dio a luz un niño que, aunque perfecto en todos sus miembros, no era más grande que un pulgar. A esto dijeron ellos: -Es como lo habíamos deseado y tiene que ser nuestro hijo querido.
Y le llamaron, de acuerdo con su estatura, Pulgarcito." Pulgarcito, HH.Grimm
La familia, II
16 x 21 cm
Tinta china sobre papel
"Un sastre tenía un hijo, que había nacido tan pequeño, que no era mayor que un pulgar. Por eso se llamaba Pulgarcito. Él era valiente y dijo a su padre:
-Padre, debo y quiero salir por el mundo.
-Bien, hijo mío, coge una aguja de zurcir y haz en el ojo un nudo con lacre; así tendrás una espada también para el camino." El viaje de Pulgarcito, HH. Grimm
La familia, III
16 x 21 cm
Tinta china sobre papel
Hoy os traigo el proceso de creación del último lienzo acabado. Como veréis, se trata de una casa construida entre la maleza, que le aporta un aspecto de abandono y misterio. De este modo, podría tratarse de uno de los hogares en los que vive Pulgarcito, ya sea en el cuento de Perrault, o de los hemanos Grimm.
La casa
Óleo sobre lienzo
46 x 55 cm
Esta pintura muestra una vivienda rodeada de vegetación, aludiendo al carácter rural del entorno en el que se mueve el personaje, aunque realmente tan sólo se trate de un jardín descuidado por el paso del tiempo.
El carácter anecdótico que se atribuye a algunos lugares reales en relación con historias y leyendas ficticias es interesante. Resulta curioso cómo con mostrar tan sólo un detalle que se escapa a lo que normalmente estamos acostumbrados, como es la exagerada cantidad de maleza que rodea el edificio, podemos connotar una imagen, llenándola de significado.
Así pues, podríamos imaginar a Pulgarcito creciendo, rodeado de su familia en esta vivienda, semioculta entre la vegetación, pese a saber que se trata de una leyenda ficticia. O quizá siendo secuestrado junto a sus hermanos por el malvado ogro. La ambigüedad es, a su vez, un buen aliado cuando se trata de crear una historia detrás de una imagen; digamos que no importa qué es lo que en ella se muestra, sino cómo lo descifra el espectador, y cuando hablamos de cuentos, el público, (generalmente infantil) no necesita muchas explicaciones.
Según Google, hoy es el 88º aniversario del nacimiento de Edward Gorey, ilustrador americano de mediados del siglo XX.
Hace poco cayó en mis manos un ejemplar de su recopilatorio de cuentos ilustrados Three Classic Children's Stories: Little Red Riding Hood, Jack the Giant-Killer, and Rumpelstiltskin, buena muestra del acabado gótico, oscuro y misterioso de sus dibujos a línea.
Three Classic Children's Stories: Little Red Riding Hood, Jack the Giant-Killer, and Rumpelstiltskin Libro ilustrado por Edward Gorey
En este libro, Gorey contrasta el carácter infantil de los cuentos con un estilo que más bien podría identificarse con una película de terror. Este aspecto en sus dibujos, que algunos definen como "gótico" o "victoriano", consiste básicamente en una serie de rayados en tinta negra, que bien podrían recordar a antiguos grabados, acompañados, a veces, por un toque de color. También contiene grandes dosis de romanticismo, celebrando la muerte y los sucesos macabros como refugio ante una insulsa realidad.
Además, su trabajo se llevó a la animación en la serie Mistery!, donde participó realizando el opening, repleto de personajes oscuros y tenebrosas escenas, con un punto de humor macabro (al estilo de La Familia Adams, o Los Monster).
Tanto es así, que se le considera el predecesor del conocido director de cine Tim Burton, a quien siempre han seducido los temas tenebrosos y enigmáticos.
¿Cuál es realmente el detonante del éxito de este estilo, que en un primer momento resultó "inadaptado" o incomprensible? Como suele ocurrir, se trata tan sólo de apariencia, pues en realidad se dedicó a narrar historias de éxito reconocido; novelas de terror como Drácula, o cuentos tradicionales como Caperucita Roja, ambas, historias fantásticas que triunfaron generación tras generación.
Otro contemporáneo de Gorey, Maurice Stendak, ilustraba sus cuentos con un estilo parecido, aparentemente infantil, pero que más bien podría destinarse a un público adulto. Así sucedió con Donde viven los monstruos, su obra más conocida, en la que el protagonista rompe con el tópico Disney de "niño bueno e inocente", que aparecía en las películas de dibujos, y la literatura infantil en aquellos tiempos, y dando una visión más "real" de la infancia (haciendo travesuras).
Ilustración del libro Donde viven los monstruos, de Maurice Stendak
Gracias a este tipo de dibujantes, se pone en auge un estilo mucho más versátil de lo que parece, utilizado para acercar al público general un género que tradicionalmente se había considerado afín a los amantes del terror y la ciencia-ficción; es el auge del estilo creepy.
De esta forma, Gorey es otra muestra de cómo se pueden versionar cuentos e historias de toda la vida, sin que "pasen de moda", y capten la atención de nuevos espectadores. Naturalmente, la calidad de la narración también cuenta, y mucho, pero la ilustración en estos casos sirve, digamos, de "gancho" para quienes no están tan interesados por el tipo de historia que se cuenta, sobretodo cuando se trata de captar la atención del público (al contrario de lo que suele ocurrir) adulto. Gracias al particular estilo de Gorey, sus cuentos más infantiles resultan atractivos para un público más mayor, que ve cómo sus personajes se vuelven retorcidos y misteriosos, al igual que en el caso de Stendak, que realiza dibujos que un público infantil no llegaría a comprender hasta una edad más avanzada.
"Érase una vez un leñador y una leñadora que tenían siete hijos, todos varones. El mayor sólo tenía diez años y el menor, alcanzaba los siete. Puede parecer extraño que el leñador tuviera tantos hijos en tan poco espacio de tiempo; pero es que su esposa trabajaba a destajo y los traía a pares.
Eran muy pobres y sus siete hijos constituían una carga muy pesada, pues ninguno de ellos podía aún ganarse la vida." Pulgarcito, Charles Perrault
La familia
21 x 16,5 cm
Tinta china sobre papel
Esta ilustración pertenece a una serie de tres, en la que se hará un retrato de la familia de Pulgarcito en cada una de las tres versiones del cuento que estamos tratando. De este modo, podremos hacer una comparación más directa del contexto en que vive, a través de un pasaje común a los tres cuentos, que corresponde a la presentación inicial que se hace de la familia de Pulgarcito.
Últimamente he decidido documentar las ilustraciones con fotografías para mejorar la reproducción del intenso color sepia de la tinta china.
Estas son las últimas realizadas; las dos primeras de la versión de los hermanos Grimm.
"El hombre se quitó el sombrero y puso a Pulgarcito en un sembrado al borde del camino. Por un momento dio saltitos entre los terrones de tierra, y, de repente, se metió en una madriguera que había localizado desde arriba." Pulgarcito, HH.Grimm
La madriguera
21 x 16,5 cm
Tinta china sobre papel
"Finalmente, muerto de miedo, gritó todo lo fuerte que pudo:
—¡Por favor, no me traigas más pasto fresco, no me traigas más pasto fresco!
La muchacha, que estaba ordeñando en aquel momento a la vaca, cuando oyó aquello, sin ver a nadie, y
reconoció la misma voz que había oído por la noche, se asustó tanto que se cayó de la silla y tiró la leche." Pulgarcito, HH.Grimm
A veces se hace pesado actualizar, debido al trabajo físico y las muchas reflexiones que se llevan a cabo mientras tanto. Sin embargo, aquí estoy de nuevo para presentaros nuevos lienzos. En este caso, se trata de dos alusiones al cuento de Perrault.
En primer lugar, os muestro una fotografía montada y realizada previamente, resultado de una selección entre varios puntos de vista, luces, y composiciones.
Pretendiendo asemejarse a las piedras que Pulgacito fue tirando mientras se adentraba en el bosque, que, según Perrault, eran guijarros blancos, rompí un trozo de cera de una vela blanca, de modo que los pedazos parecieran piedras. Posteriormente, éstos fueron arrojados sobre una superficie cuidadosamente escogida, en la que el color de fondo contrastara con el blanco de la cera. Además, la fotografía final fue realizada durante el atardecer, cuando la luz del sol colorea el ambiente con tonos anaranjados, creando sombras azuladas y llamativos contrastes, suponiendo que Pulgarcito pasó todo el día en el bosque. Finalmente, escogí un punto de vista bajo, como a la altura del protagonista.
Posteriormente, el resultado en óleo fue éste:
Camino de piedras
46 x 38 cm
Óleo sobre lienzo
Sintetizando siempre la información que transmite la fotografía, pero tratando de captar el colorido del ambiente que retrata la imagen, puse especial atención en detallar la zona más próxima al espectador, dejando el fondo más borroso a medida que se aleja del punto de vista.
En segundo lugar, encontré esta fotografía entre mis archivos, tomada en un bosque segoviano, durante una tarde de verano:
Al verla, no pude evitar identificarla con el bosque en que los siete hermanos se pierden cuando sus padres los abandonan. Un lugar abarrotado de vegetación, sin un camino diferenciado, como si nadie hubiera pasado por allí antes, cuyo techo filtra la luz a través de las ramas de los árboles.
De este modo, decidí tomarla como referencia para el siguiente lienzo, cuyo contenido fue sintetizado y oscurecido levemente, para aportar un toque más tenebroso a la imagen.
Bosque
55 x 38 cm
Óleo sobre lienzo
Como se puede deducir, estos óleos vienen inspirados, o bien por el cuento, o bien por fotografías anteriores al proyecto. Así, podrían dividirse en dos tipos; los que parten del cuento para componer la escena, y los que parten de una escena real, que podría corresponder con una del cuento.