viernes, 8 de marzo de 2013

El sombrero

"Cuando ambos forasteros vieron a Pulgarcito, no sabían qué decir de asombro. Entonces uno de ellos llevó al otro a un lado y dijo:
-Oye, el pequeño muchacho podría ser nuestra fortuna si lo exhibimos por dinero en una gran ciudad. Vamos a comprarlo. Fueron hacia el campesino y dijeron:
-Véndenos al pequeño hombrecito, le irá bien con nosotros.
-No -dijo el padre-. Es mi tesoro y no lo pongo en venta por todo el oro del mundo.
Pulgarcito, sin embargo, cuando oyó el trato, se subió al pliegue de la chaqueta de su padre, se le puso en la espalda y le susurró al oído:
-¡Oh, padre, entrégame! Ya verás cómo vuelvo otra vez. Entonces el padre lo dio por una buena pieza de oro.
-¿Te quieres sentar? Le dijeron.
-¡Ay! Sentadme en el ala de vuestro sombrero, así puedo pasearme de un lado a otro y contemplar el paisaje sin caerme.
Hicieron su voluntad, y cuando Pulgarcito se hubo despedido de su padre, se pusieron en camino." Pulgarcito, HH. Grimm
El sombrero
16,5 x 21 cm
Tinta china sobre papel

jueves, 7 de marzo de 2013

Las comparaciones son odiosas II

Acabo el tema de las comparaciones entre familias. Aquí os dejo con las correspondientes a las dos versiones de los HH. Grimm.
"Érase una vez un pobre campesino que se sentaba por las noches al fogón, atizaba el fuego   la mujer le acompañaba e hilaba. En esos momentos decía:
-¡Qué triste es que no tengamos ningún hijo! ¡Hay tanto silencio en nuestra casa y en las otras tanto bullicio y alegría!
-Sí -contestaba la mujer, y suspiraba:- Aunque fuera uno solo y tan pequeño como un dedo pulgar, estaría contenta, y lo querríamos de todo corazón.
Aconteció que la mujer se puso malucha y a los siete meses dio a luz un niño que, aunque perfecto en todos sus miembros, no era más grande que un pulgar. A esto dijeron ellos: -Es como lo habíamos deseado y tiene que ser nuestro hijo querido.
Y le llamaron, de acuerdo con su estatura, Pulgarcito." Pulgarcito, HH.Grimm
La familia, II
16 x 21 cm
Tinta china sobre papel 
"Un sastre tenía un hijo, que había nacido tan pequeño, que no era mayor que un pulgar. Por eso se llamaba Pulgarcito. Él era valiente y dijo a su padre:
-Padre, debo y quiero salir por el mundo.
-Bien, hijo mío, coge una aguja de zurcir y haz en el ojo un nudo con lacre; así tendrás una espada también para el camino." El viaje de Pulgarcito, HH. Grimm
La familia, III
16 x 21 cm
Tinta china sobre papel 

lunes, 4 de marzo de 2013

La casa

Hoy os traigo el proceso de creación del último lienzo acabado. Como veréis, se trata de una casa construida entre la maleza, que le aporta un aspecto de abandono y misterio. De este modo, podría tratarse de uno de los hogares en los que vive Pulgarcito, ya sea en el cuento de Perrault, o de los hemanos Grimm.





La casa
Óleo sobre lienzo
46 x 55 cm
Esta pintura muestra una vivienda rodeada de vegetación, aludiendo al carácter rural del entorno en el que se mueve el personaje, aunque realmente tan sólo se trate de un jardín descuidado por el paso del tiempo.
El carácter anecdótico que se atribuye a algunos lugares reales en relación con historias y leyendas ficticias es interesante. Resulta curioso cómo con mostrar tan sólo un detalle que se escapa a lo que normalmente estamos acostumbrados, como es la exagerada cantidad de maleza que rodea el edificio, podemos connotar una imagen, llenándola de significado.
Así pues, podríamos imaginar a Pulgarcito creciendo, rodeado de su familia en esta vivienda, semioculta entre la vegetación, pese a saber que se trata de una leyenda ficticia. O quizá siendo secuestrado junto a sus hermanos por el malvado ogro. La ambigüedad es, a su vez, un buen aliado cuando se trata de crear una historia detrás de una imagen; digamos que no importa qué es lo que en ella se muestra, sino cómo lo descifra el espectador, y cuando hablamos de cuentos, el público, (generalmente infantil) no necesita muchas explicaciones.