miércoles, 24 de octubre de 2012

Norman Rockwell


¿Cuál es la barrera que separa la pintura de la ilustración? Y me referiero a la pintura como disciplina artística, no sólo como técnica.
Una vez, alguien me hizo un comentario sobre la "narrativa" de la imagen. En un lienzo, no siempre se distinguen todos los detalles, pudiendo entreverse lo que el autor quiere decir y "dejando algo a la imaginación del espectador". En una ilustración, sin embargo, hay quien opina que es el detalle lo que cuenta, lo que enriquece la imagen. Llendo un poco más allá, está el sentido que tiene una y otra, para llamarse de un modo u otro; la pintura es un medio para expresar algo por parte del autor, que no procede de una descripción concreta, sino de su propio intelecto. La ilustración, sin embargo, trata de pasar al medio visual algo que se ha transmitido anteriormente con palabras.
Obviamente, lo referido anteriormente no son más que generalizaciones; hoy día, la pintura no sólo parte del intelecto del autor, sino también de otras muchas referencias y temas ajenos a éste, que sirven de punto de partida, al igual que cualquier disciplina artística; y hace tiempo que la ilustración dejó de servir tan sólo como mero acompañante del texto.
Norman Rockwell, autor de numerosas portadas para el Post estadounidense, y de las más célebres imágenes que se asociaron a algunas marcas durante los años veinte así lo demuestra; es uno de tantos ejemplos que prueban que la pintura, un tipo de arte de sobra integrado en el mundo de las galerías y museos, también tiene que ver con la ilustración. O más bien, que la ilustración tiene que ver con la pintura y el arte de galerías y museos.
Rockwell siempre se sirvió de la pintura para retratar a sus personajes, y, a su vez, a una América estereotipada y satírica.
Sin duda, su trabajo contiene una técnica destacable; fue famoso por sus modelos, que intervinieron en más de una ilustración y cuyos papeles no siempre se asemejaban a su estilo de vida real. Solía disfrazarlos como gente cualquiera (con la que todo el mundo pudiera haberse cruzado en algún momento), cuyas anécdotas relataban situaciones fácimente creíbles e identificables, hablando de temas que tenían que ver con la situación del momento (económica, social, cultural,...), pero siempre de un modo entretenido, humorístico, e incluso optimista. Digamos que parece que Rockwell pretendía criticar su sociedad, pero desde un punto casi comprensivo. El caso, es que la pintura siempre fue la técnica que mejor le vino para retratar todo ese conjunto de anécdotas. Siempre llenas de detalles (algunos más visibles que otros), sus ilustraciones narraban historias, sugerían estados de ánimo, sentimientos, crítica.
¿Cómo diferenciar al pintor Rockwell, del ilustrador? Sencillamente, imposible. Probablemente, lo más sencillo sería decir que se trata de un ilustrador cuya técnica predilecta es la pintura, pero, ¿No es pintor quien ejerce la pintura para expresarse (valga la redundancia)?
Rockwell era un artista multidisciplinar, pintor, ilustrador, creativo. Sus imágenes no responden a clasificación alguna. ¿Por qué hoy día se tiende a separar unas disciplinas de otras?
Espero, si no responderlas, desarrollar estas cuestiones a lo largo de la investigación.

domingo, 21 de octubre de 2012

Retocando

No era más grande que un dedo pulgar
Acrílico sobre papel, 51 x 29 cm
Éste es el resultado de la primera experimentación con acrílico. Aun hay algunos detalles que son mejorables, aunque por el momento este es el acabado final.
Decidí añadir un fondo verdoso, que contrastara con los tonos carnes de la piel, para ganar contraste, y llevar al primer plano los elementos principales del dibujo. Además de otros muchos retoques, trabajé sobre el tono y la forma del retal en el que está posado Pulgarcito, dejando una esquina deshecha que denota la pobreza de la familia, pues se trata de un vulgar trozo de tela, en lugar del delicado pañuelo en el que debería estar echado el bebé.
En realidad me gustaría detallar mucho más la imagen, pero por el momento prefiero seguir trabajando en otras escenas y personajes. Pronto actualizaré con los avances.

viernes, 19 de octubre de 2012

Prueba en acrílico


Aquí dejo una primera toma de contacto con acrílicos. No es exactamente lo que esperaba de esta prueba, pero quizá lo mejore posteriormente.
En esta escena, ilustro la primera descripción que dan tanto los Hemanos Grimm, como Perrault, de Pulgarcito, que nació "completamente normal en todo, si exceptuamos que no era más grande que un dedo pulgar". Gracias a la mano, nos hacemos una idea del tamaño del personaje, cosa que quedará reflejada en todas las ilustraciones que se lleven a cabo.
He dispuesto de algunas referencias fotográficas y del natural para confeccionar los elementos de la composición y facilitar la aplicación de los colores y volúmenes.
Como véis, la cinta de carrocero está aun pegada en el papel, y considero que la imagen no está finalizada hasta que la retire, así que es posible que en otra ocasión suba otra versión de este dibujo.
Aquí tenéis, también, el boceto a lápiz que hice antes de pasar al acrílico.

lunes, 15 de octubre de 2012

Referentes varios

Ayer me dediqué a buscar referencias para los personajes de la obra de Perrault.
En primer lugar, analicé el carácter de cada uno, y después pensé en personajes de la vida real que pudieran encajar en sus perfiles. Como veréis, se trata de gente que aparece en los medios audiovisuales, ya que prefiero buscar entre caras conocidas, con las que la mayoría de los espectadores estén familiarizados. El resultado de la búsqueda fue este:

Para Pulgarcito y sus hermanos, probé a buscar películas (que suele ser mi recurso más utilizado) en la que aparecieran niños, a ser posible, de entre 7 y 11 años. Tras ver varios de ellos, me dí cuenta de que sus rasgos no diferían demasiado, y caí en que la diferencia de edad entre unos y otros, y el periodo de crecimiento en el que aun se encuentran, no define aun sus facciones lo suficiente como para crear cierta personalidad en su físico; sin embargo, hay algo que me interesa mucho en todos ellos, y es el carácter que expresan con sus gestos en función de los personajes que interpretan (expresión triste, alegre, inocente, astuta, traviesa, etc.).

La búsqueda de un referente para el Ogro fue divertida; sólo tuve que recordar a algunos de los hombres que he visto últimamente que cumplieran con el físico que cabe experar de un monstruo tal, sin llegar a ser monstruos; hombres muy fornidos, gruesos, con rasgos brutos (nariz ancha, cejas pobladas, mandíbula pronunciada) y expresión malhumorada. Lejos de retratar un ser fantástico, me decanto por, más bien, un hombre terriblemente malvado, cruel, irracional y falto de sentido común cuyo tamaño supera al habitual, y cuya fuerza bruta rige más que su cerebro. Cabe imaginar que, en aquellos tiempos, los crímenes y la explotación infantil debido a situaciones extremas de pobreza, estaban a la orden del día, y no creo necesario exagerar el carácter fantástico del cuento con un antihéroe artificioso, sino mostrarlo tal cual imagino al autor de dichos crímenes en el mundo real.

La esposa del Ogro debe ser una mujer mayor afable y bondadosa, aunque en sus rasgos debe quedar plasmada la violencia que su marido proyecta sobre ella, no de forma tan directa como las cicatrices o hematomas, pero sí en la expresión de gravedad, o el gesto de tristeza producido por un pasado turbulento junto a su compañero. En realidad, resulta un personaje complejo psicológicamente; resulta ser una mujer buena, que sin embargo vive junto a un ser horrible. No sabemos de dónde procede esa unión, pero, partiendo de la época en que fue escrito el relato, en la que las mujeres aún carecían de derechos ante los hombres, podríamos imaginar que no está casada con el Ogro voluntariamente, y que su vida junto a él no es demasiado agradable.

Aun más interesante resulta la relación entre la esposa del Ogro y él si contamos con que ambos han tenido hijas. Las ogresas, asesinadas por su padre gracias al ingenio de Pulgarcito, son seres casi demoníacos, pero muy queridas por sus padres. Al igual que ocurre con el Ogro, no quisiera exagerar el físico de estas pequeñas arpías, identificándolas, más bien, con niñas detestables a las que un niño de siete años podría temer y odiar al mismo tiempo. De modo que, lo que el autor describe como niñas que chupan sangre, podría traducirse a un abuso de los demás niños, o al hecho de no ser castigadas por el mal que ocasionan. Al igual que en el resto de personajes, sus rasgos físicos deberán estar apoyados por una expresión que las caracterice, en este caso, maldad suavizada por los dulces rasgos de una niña.

Winsor McCay


Hoy Google homenajea a Winsor McCay, autor de la célebre tira cómica Little Nemo, en la que se narraban las aventuras de un niño que se sumergía en sus sueños, puesto que hace exactamente 107 años fue publicada por primera vez en la en la edición del suplemento dominical del New York Herald. Cabe destacar de esta historieta, ante todo, el despliegue de fondos y mundos fantásticos que el autor plasma en cada aventura del protagonista, en el cual reside el verdadero encanto de la narración.
Cada vez que me topo con este tipo de referentes no puedo evitar preguntarme si hoy día podría alguien igualar esa destreza en la representación de fantasías, con la originalidad e imaginación que requiere, y enganchando al espectador a cada viñeta, suscitando en él cierta ansiedad por descubrir una nueva aventura. En realidad, todo ello forma parte de las aspiraciones de cualquier dibujante, pero no es fácil de conseguir actualmente, rodeados de tal cantidad de imágenes e información. Es difícil encontrar una fuente sin caer en una versión o relectura posterior, y encontrar la original se complica cada vez más.
Pero volvamos al tema que hoy nos atañe. Además del gran trabajo que McCay realizó en Little Nemo, queda valorar la ingeniosa idea que Google ha tenido al convertir sus viñetas en un cómic animado. En un tiempo en el que toda (o la mayoría) de la comunicación mass media pasa a través de una imagen hasta llegar al receptor, no basta con adaptar los dibujos de McCay al logotipo de Google, sino que deben implicar una animación que les aporte un toque diferente, y que además entretenga al observador mediante la interacción.
Hoy día, es difícil crear algo original, pero a veces, con pequeñas variaciones en el soporte, se puede llegar más allá de los ojos del interlocutor, que al fin y al cabo, es lo que cuenta. Los doodles de Google lo demuestran: un buen referente artístico, y una simpática aplicación, para atravesar la barrera de la fría tecnología y hacer tributo a un gran ilustrador.

viernes, 12 de octubre de 2012

Primeros bocetos







Estos son los bocetos a lápiz, acuarela y tinta china realizados hasta ahora del protagonista de nuestra historia. Continúo tanteando el tamaño y los rasgos que le caracterizan, al tiempo que confecciono algunas de las imágenes que posteriormente pasarán al lienzo y a acuarelas más grandes. Para facilitar la comprensión de estos bocetos, os adjunto algunas páginas web de donde he sacado las versiones originales de este cuento.
Pulgarcito, de Charles Perrault.
Pulgarcito, de los hermanos Grimm.
Las Aventuras de Pulgarcito, de los hermanos Grimm.
Como podéis observar, trato de estudiar la composición de la imagen final, la pose y los gestos del personaje, que deben expresar lo que siente en ese momento, junto al contexto en el que se encuentra.
Pronto subiré un plan de trabajo en el que se organicen las tareas a realizar, y algunas reflexiones que vayan surgiendo al respecto.

domingo, 7 de octubre de 2012

Miguelanxo Prado

Hoy me he topado con este vídeo en el que Miguelanxo Prado, dibujante de cómic, y autor de la animación De Profundis (gracias a la cual conocí su trabajo) al que admiro, explica parte de su proceso creativo, y nos muestra, a través de conversaciones con otros artistas del mundillo algunos de los entresijos de la profesión de dibujante. Es especialmente interesante (al menos para mí) cómo muestra y explica su trabajo, su estilo y su gusto por el dibujo realizado con "medios naturales", y los consejos que aportan las personas que se dedican a editar y colaborar en el mundo de la ilustración editorial a los jóvenes dibujantes que aspiramos a pertenecer a ese mundo algún día.

sábado, 6 de octubre de 2012

Introducción

Bienvenidos a este nuevo blog creado para documentar y mostrar el proceso de trabajo de mi proyecto de fin de carrera (PFC).
La idea básica, tras cuatro años dedicándome a estudiar y practicar pintura y dibujo, consiste en volcar todo lo aprendido en una serie de ilustraciones acerca de un cuento tan tradicional y conocido como Pulgarcito.
Al comenzar a trabajar con esta idea, lo primero que me llamó la atención, es el hecho de que existen muchas versiones de este cuento. Sin embargo, lejos de suponer un problema, me pareció interesante jugar con todas ellas, e investigar cuál es el verdadero origen de la historia. Mi primera reacción fue buscar en internet el cuento original, encontrándome con tres versiones, a partir de las cuales surgirían todas las demás. Los Hermanos Grimm, como sucede con casi todas las historias que conocemos desde nuestra más tierna infancia, realizaron dos interpretaciones de este célebre cuento, en el que el protagonista, de tamaño diminuto, se separa de sus padres para vivir una serie de aventuras que le llevarán de nuevo hasta ellos. Por otro lado, está la versión original, redactada por Charles Perrault, en la que el niño tan sólo es el pequeño de siete hermanos, cuyo padre abandona en el bosque, que van a parar a la casa del malvado Ogro. Entonces, Pulgarcito, gracias a su tamaño, logra escapar, y liberar a sus hermanos con la ayuda del rey, y todos vuelven a casa.
Es curioso cómo la historia original relata una serie de infortunios acaecidos a los niños, para finalmente acabar en final feliz, y cómo, en la versión de los hemanos Grimm, el protagonista es un ser de fantasía, que no lucha más que por su propia subsistencia, pasando por una serie de "fases", para volver con su familia. Teniendo en cuenta que cada historia refleja la mentalidad y la realidad social de su tiempo, podría decirse que la historia de los hemanos Grimm se acerca más a la vida contemporánea del mundo desarrollado en el que vivimos, en la que cada individuo se preocupa por sí mismo, solventando los problemas que surgen en el camino hasta el éxito, y que la de Perrault pertenece a un mundo más medieval, en el que la crueldad sistemática es el desencadenante de los acontecimientos.
Al margen de la temática del cuento, hay una cuestión común en todas las versiones que resulta especialmente interesante y atractiva a la hora de ilustrar: el contraste entre el tamaño real de las cosas y el del protagonista, que queda sumergido en un mundo "de gigantes". Es por ello, que la técnica utilizada, y los formatos en lo que se va a representar cada imagen juegan un importante papel en el resultado final, aunque preferiría no desvelarlos antes de tiempo, e ir mostrando poco a poco las pruebas que vayan haciéndose al respecto, para comparar resultados y analizar los pros y contras de cada elección.
Por el momento, muestro los primeros bocetos realizados sobre el personaje.