lunes, 19 de noviembre de 2012

Tinta china

Últimamente he realizado dos ilustraciones en tinta china de color sepia, que definen el formato final que corresponderá a una serie de obras realizadas con dicha técnica, e inauguran una nueva etiqueta de este blog.

La Huida
Tinta china sobre papel
16,5 x 21 cm

En horizontal, trabajé la escena de la huida, dejando constancia del aspecto que tendrían los hermanos de Pulgarcito (y el tamaño de éste respecto al de sus hermanos), y la finca del Ogro, cuya cabaña proyecta un haz de luz que ilumina la imagen, y que hace referencia a varias cuestiones: el hecho de que los habitantes del lugar están despiertos, y han descubierto el desastre que ha ocasionado el Ogro, engañado por Pulgarcito (cosa que también queda patente gracias a las aterradas miradas de los niños hacia la cabaña); y la inspiración de la escena en la huida de los presos de una cárcel cuyos focos iluminan el patio para localizarlos, indicando que han escapado de su cautiverio.
Para enfatizar la corta edad de los protagonistas, decidí, no sólo hacerlos saltar la tapia, sino atravesarla colándose entre los huecos de los enormes pedruscos. 

Pulgarcito
Tinta china sobre papel
21  x 16,5 cm

En vertical, como prueba de que el formato escogido funciona en ambos sentidos, retraté a Pulgarcito siendo medido marcando su altura con un lápiz sobre las tablas de madera de la pared de una casa (haciendo referencia al ambiente rural en el que se mueve el personaje). Obviamente, el tamaño del lápiz y del dedo que lo sostiene se encuentran "agigantados" en comparación con el de Pulgarcito, jugando con el exagerado contraste que esto supone, y con la expresión de orguyo del inocente chiquillo, ilusionado con la posibilidad de haber crecido un par de milímetros.
Ha de comentarse, ya que anteriormente no se ha mencionado, que se trata de un tema (el de, digamos, el contraste entre proporciones) bastante utilizado en leyendas populares (Los viajes de Gulliver, Las Habichuelas Mágicas,...) y novelas más modernas (Alicia en el País de las Maravillas, Los Borrowers,...), en las que, el protagonista, a pesar de su diminuto tamaño respecto al del resto de personajes, vence gracias a su nobleza y astucia.
De este modo, y volviendo a nuestra ilustración, podría decir que es un retrato más "genérico"; no especifica el cuento del que se trata tan claramente como la anterior, sino que simplemente muestra una visión particular del personaje.
A su vez, resulta curioso el hecho de crear un contexto en el que se entrecruzan la fantasía y la realidad, al sumergir a un personaje ficticio en una situación por la que pasaría cualquier niño.

1 comentario:

Marcos Nogales dijo...

Es increíble lo que haces.
Viendo los dibujos me acuerdo de cuando en verano te encontré leyéndote el libro y empezamos a conocernos.
Enorme Cristina.